Afrodescendientes, comunidades campesinas, indígenas y pobladores urbanos, reunidos en un solo lugar, por una misma causa, la construcción de un nuevo país a través de mandatos creados desde el pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
“Porque la tierra es nuestra y el territorio lo construimos los pueblos” es el lema del Congreso de Tierras Territorios y soberanías que se llevó a cabo esta vez en la ciudad de Cali, en las instalaciones de la Universidad del Valle, desde el 30 de septiembre al 4 de octubre. 15.000 delegados y delegadas, se hicieron presente, compartiendo vivencias, testimonios y conociendo las problemáticas de los diferentes departamentos del país a través de siete ejes; Tierras,( despojo y leyes de redistribución) aguas como minio vital, minero energético, economías campesinas, urbanidades y problemáticas urbanas, saberes cultura e identidad y conflicto armado. Todos y cada uno de estos ejes comprometidos con el cuidado de nuestra madre tierra generaron sus mandatos, que se suman a los otros diez más generados en el debate con las macro regiones. Entre estos mandatos, los que se consideraron de mayor importancia fueron:
1. Consolidar la unidad del movimiento y las organizaciones populares para cuidar a la Madre Tierra, defender los territorios y consolidar la soberanía popular. 2. Cuidar la Madre Tierra y reconocerle sus derechos. 3. Realizar –como organizaciones sociales populares-- todas las acciones políticas civiles para construir un camino hacia la solución política y negociada del conflicto social y armado. 4. Profundizar la liberación de la Madre Tierra y la realización participativa de la reforma agraria. 5. Constituir a las organizaciones sociales y comunidades como protectoras del agua. 6. Construir una economía propia y articulada de los pueblos. 7. Realizar un ordenamiento social del territorio urbano. 8. Emprender todas las acciones necesarias hasta que los responsables intelectuales y materiales del exterminio contra nuestros pueblos sean juzgados. 9. Consolidar espacios para que los niños y niñas de nuestros territorios deliberen y decidan.
Porque el congreso de los pueblos no es un evento sino un proceso, que hasta ahora crea sus primeros mandatos, esperando a que sean cumplidos, y alzando su voz de protesta a las multinacionales que actualmente se han adueñado de la tierra dándole un mal uso.En Santurbán (Santander), en el Quimbo (Huila),Hidroituango (Antioquia) o En la Colosa ( Tolima).
a través de marchas y movilizaciones rurales y urbanas, con el objetivo de que cada vez sean más los colombianos que se sumen a la construcción de un nuevo país, un país que está cansado de obedecer y que hoy quieren mandar en sus territorios.[i] Por que quien no cuida a la madre tierra no la merece, la tierra es de quien la cuida, la trabaja y la defiende .
Por eso el congreso quiere unos territorios libres de explotación, sin guerras ni adicciones petroleras, unos territorios Gobernados por las comunidades, relaciones sociales y de trabajo equitativas e igualitarias, economías sustentables donde impera el uso respetuoso de los bienes de la naturaleza, decisión autónoma sobre la producción de alimentos.Sin dejar a un lado los niños tendrán su espacio para que decidan y dialoguen sobre la importancia y el futuro de nuestros territorios, trabajo que ya se inició en el congreso de los niños que se llevó a cabo en el mismo congreso de tierras. Los infantes dejaron claro, a través de sus propios mandatos que desean un territorio en paz, libre de guerras y conflictos armados.